Certificación ISO 17100

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En ieb la calidad del servicio es fundamental. Para eso buscamos estar en línea con las mejores prácticas normatizadas en el mercado por las normas ISO. Específicamente, en nuestro caso, la norma de calidad ISO 17100  que establece las competencias y cualificaciones que debe cumplir el personal a cargo de las tareas de traducción: traductores, revisores y otros profesionales. Esta norma internacional de calidad detalla “los requisitos para todos los aspectos del proceso de traducción que repercuten directamente en la calidad y prestación de los servicios de traducción.” ieb translation services inició los últimos ajustes necesarios en el proceso interno para certificar en 2019.

Servicios de traducción y normas internacionales

Su finalidad es la de describir el servicio prestado a los clientes mediante un conjunto de procedimientos reconocidos como buenas prácticas.

¿Qué beneficio tiene para el cliente?
• Aumenta la confianza del cliente y le da la seguridad de que trabajamos conforme a un estándar especializado y avalado.
• Garantiza que utilizamos profesionales cualificados: nuestros traductores e intérpretes están acreditados para prestar servicio de manera efectiva, profesional y acorde a los estándares más recientes del sector.

La norma de calidad ISO 17100:2015 es una norma internacional de calidad que anula y sustituye la norma europea UNE-EN 15038:2006.

Recursos.

La norma determina las cualificaciones y competencias profesionales de los traductores, revisores, correctores de concepto, gestores de proyectos de traducción y otros profesionales. Y exige el registro del mantenimiento y actualización regular de las competencias requeridas.

Procesos y actividades de preproducción.

La norma precisa los requisitos para el tratamiento de las solicitudes de presupuesto, el estudio de la viabilidad, el acuerdo entre el cliente y la agencia de traducción, la preparación del proyecto de traducción, las actividades administrativas, los aspectos técnicos de la preparación del proyecto, la especificación lingüística y otros factores relevantes.

Procesos de producción.

Se pormenorizan las diferentes fases del proceso de producción: la gestión del proyecto, la traducción y autocomprobación de la traducción por un traductor profesional, la revisión exhaustiva de la traducción por un segundo lingüista, la corrección de concepto y la corrección de pruebas – cuando el cliente contrata estos servicios de valor añadido–, y la verificación final y la entrega de la traducción por el gestor de proyectos.

Procesos de posproducción.

A diferencia de la norma UNE EN 15038, la norma de calidad ISO 17100 resalta la importancia de la interacción con el cliente, tanto en el acuerdo previo, donde quedan especificadas todas las particularidades del proyecto, como en el tratamiento de las posibles modificaciones, reclamaciones y comentarios, la evaluación de la satisfacción y la administración del cierre del proyecto.

Traducción + revisión independiente
Al igual que ocurría con la norma UNE EN-15038 a la que sustituye, lo más destacado de la norma ISO 17100 es, por un lado, la definición del proceso de traducción, en el que la traducción propiamente dicha es una más de las fases del proceso, que no garantiza la calidad sin una revisión por una persona distinta del traductor; y, por otro lado, la precisión de las competencias profesionales de cada uno de los participantes en el proceso de traducción, principalmente traductores, revisores y gestores de proyectos de traducción.

Todo servicio de traducción conforme a la norma ISO 17100:2015 tiene que incluir, al menos, traducción y revisión.

Traducción.

Un traductor con las competencias adecuadas traduce los documentos y, tras finalizar la traducción inicial, verifica su propio trabajo.
Revisión. Una persona diferente del traductor revisa la traducción. La norma define revisión como el “cotejo bilingüe del contenido de la lengua de destino con el contenido de la lengua de origen respecto a su adecuación a la finalidad prevista”.

Competencias profesionales de traductores y revisores

La norma obliga a los proveedores de servicios de traducción certificados (agencias de traducción, empresas de traducción, equipos de traductores) a trabajar exclusivamente con traductores que puedan aportar pruebas documentales de que cumplen al menos uno de los criterios siguientes:
cualificación reconocida de graduado en traducción en una institución de educación superior; cualificación reconocida de graduado en cualquier otro campo de una institución de educación superior más dos años de experiencia profesional a tiempo completo en traducción; cinco años de experiencia profesional a tiempo completo en traducción.

Los grados de traducción reciben nombres diferentes en algunos países: estudios lingüísticos, estudio de lenguas, etc. Graduado hace referencia al primer grado de un título académico.
Los revisores, además de cumplir uno de los tres requisitos anteriores, deben tener experiencia como traductores o revisores en el campo de especialización en el que revisen

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